Tomás Pino Aldunate
por
Familias Chilenas

Introducción a la Genealogía de la Nacionalidad Chilena

Por que escribir la familia, y no una familia, es por una razón simple, no es una familia que posee bajo nuestras leyes cuatro apellidos, si no más bien una red de familias, cual semejanza de una araña fue tejiendo sus redes en el transcurso de los siglos, desde su llegada a este continente llamado América, no olvidando sus orígenes en el viejo continente europeo.

Desde el descubrimiento de América por Cristóbal Colon en 1492, este continente fue recibiendo enormes oleadas de emigrantes europeos, aunque durante los primeros 50 años fueron escasas las familias que se radicaron en él, debido a que los que llegaron fueron básicamente soldados, cuyo objetivo era la conquista de este nuevo mundo.

Se recuerda que en los primeros 16 años de la conquista de América, el único lugar poblado fue Santo Domingo, por 1512 se pobló Cuba, la cual seguida muy de cerca fue Panamá en el año de nuestro señor de 1514.

Entre los años 1493 y 1517 se gestan en nuestro continente las primeras formas de gobierno, trabajo y tributación.

La relación entre los conquistadores y los naturales del continente, no siempre estuvo marcada por la paz, si no que tuvo alzas y caídas, en un comienzo fue la esclavitud de los indios, para después de consultas a los teólogos de la corona, estos debían ser “vasallos libres”, esto último desencadenó como solución en las mentes de los codiciosos españoles la búsqueda de una institución que les permitiera generar una importante mano de obra, y poder asegurar la explotación de las grandes extensiones de tierras y recursos mineros, de esta necesidad surgió la “encomienda”.

El gran “regulador”, fue Carlos V, quién creó el “derecho de indias”, que involucraba a los adelantados, encomenderos, curas, protectores de indios, a la par que organizaba los territorios en virreinatos, gobernaciones, corregimientos y audiencias en el nuevo mundo, estas audiencias no-solo eran tribunales de segundo orden, si no además órganos de gobierno.

 

La Conquista de Chile

Durante 1536, llegó a Chile la expedición de don Diego de Almagro, si bien esta no tuvo resultados, preparó por esos avatares del destino, la expedición de don Pedro de Valdivia la que si los tuvo, ya que definitivamente permitió la radicación de colonos europeos en nuestro país.

Este Capitán español, llegó al valle de Santiago un glorioso año de 1540, probablemente en el mes de Diciembre, en ese mes fundó la ciudad de Santiago. Aunque se acostumbra fijar la fundación de Santiago un 12 de Febrero de 1541, producto de que esa es la fecha del acta de fundación, dicha acta se hizo en 1544, ya que el acta original y todos los documentos de la ciudad se destruyeron en el asalto Araucano a la ciudad. Con esto aprendemos que no existen dogmas , y que una verdad solo es válida hasta que es sometida a prueba.

Aproximadamente, después de 1655, según algunos autores, luego de los alzamientos indígenas, podemos hablar de una aristocracia chilena, la cual se basaba en la posesión de la tierra. Era una aristocracia terrateniente como así mismo un “conjunto de patricios urbanos”.

Tal vez el principal factor que explica nuestra nacionalidad sea la guerra permanente, originada por el espíritu indómito del pueblo mapuche, debido a esto nuestro ejército pasó a ser una institución gravitante en el gobierno de esta nación, así mismo como un ente catalizador continuo de sangre nueva venida de España.

 

Metodología de lectura

Este trabajo fue desarrollado en orden descendente, es decir desde el primer ancestro hasta los actuales descendientes. Se numeró el orden de descendencia, así mismo como se subrayó el ancestro directo, a objeto de distinguirlo del resto de sus colaterales.

La Composición de nuestra población

A mediados del siglo XVI la población indígena alcanzaba a las 500.000 almas y la española llegaba a las 10.000 donde “el mestizaje fue mayor se produjo de una alta tasa de hijos ilegítimos con bastantes excepciones, estableciéndose en estamentos que regían la sociedad española, peninsulares nobles contraían matrimonio con indias de alcurnia, en tanto que los “simples pecheros” lo hacían con naturales de baja extracción o convivían con estas.

Esta situación originó que de los 77 compañeros de Pedro de Valdivia, que dejaran descendencia conocida se conocen 226 mestizos, con solo un matrimonio con india y siete bodas con mestizas.

Con el pasar de los siglos cada vez fue menor el número de los indios que se mezclaron con los españoles, estos se mezclaron con mestizas, por tanto la población se fue “blanqueando” y no a revés.

En el siglo XVIII, llegan a nuestro país los vascos, y en menor grado catalanes y aragoneses, forman una clase social de comerciantes y funcionarios, que se orientaron a la vida urbana y social, lo que contrastaba con los castellanos, que tenían una fuerte orientación a la guerra y la agricultura, únicos afanes que nutrieron a los viejos conquistadores.

Algunas familias llegadas en este periodo fueron los Aldunate, Vial o Viel, De la Lastra, Eyzaguirre, Larraín, Carrera, Freire, Bulnes, Arechavala y otros.

Los negros, llegaron con los españoles y su población variaba al siglo XVIII entre el 3% y el 10% del total de la población existente. Aunque en su casi totalidad se mezclaron con la población nativa.

Los hijos fuera del matrimonio se dividían en naturales, aquellos concebidos fuera del matrimonio pero de un hombre y mujer solteros, y los adulterinos, aquellos vástagos concebidos por alguien que ya estaba casado.

Los primeros incluso formaron parte de la familia y fueron reconocidos como herederos, los segundos ocultados y no heredaban. Además no faltaron los hijos sacrílegos, concebidos por sacerdotes, poco creyentes de las normas de nuestra iglesia.

La bastardía no quitaba la “hidalguía”, se ejemplifica con la dinastía de Trastamara en Castilla.

Otro de los factores que han forjado nuestra identidad a sido las continuas calamidades que han azotado nuestro país, el historiador Mellafe cuenta 283 desastres entre 1520 y 1906, sin tomar en cuenta las guerras, revoluciones, incendios. Hay un terremoto cada 7 años, una sequía y una epidemia cada cuatro.

Los Apellidos y su uso

Los apellidos y sus reglas surgen en el siglo XVIII, vienen junto a la Revolución Francesa, junto al siglo de las luces y la racionalidad.

Antes de esa época era común en toda la península ibérica así mismo como en Portugal que los hijos de alguna familia adoptaran el apellido de la madre, padre, abuelos, ya sea paterno o materno o algún antepasado anterior, basándose en la gloria y poder de este, donde las reglas de caballería y los romances andaban de la mano.

Por tanto hay muchos portadores de un apellido que no pertenecen al núcleo familiar por parentesco.

Se agregaba el problema de la grafía, es decir como se “escribía el apellido”, así mismo como la “castellanización” de los mismos, lo cual no es exclusivo de nuestro país o América, si no de Europa, cada país modificó a su arbitrio y a la calidad de sus escribanos, los apellidos provenientes de fuera de sus fronteras.

Los apellidos compuestos han cambiado y su objeto a sido simplificarlos o acortarlos, esto ocurrió en forma masiva, después de 1800 en nuestro país, su ejemplificación es “Del Pino” como “Pino” y “Martínez de Aldunate” como “Aldunate”.

Una culpa importante de estos cambios la tienen los escribanos, los interesados o los sacerdotes que manejaban estos apellidos en las ocasiones solemnes.

Títulos y apelativos eran usados con gran parsimonia en todos los documentos que suscribían, como así mismo a su condición social y alcurnia, todo lo último fue borrado de raíz por “Bernardo O´Higgins”, quien como director supremo de esta nación además abolió los títulos nobiliarios y los escudos de armas, además de la costumbre social imperante en aquella época que ya por entonces tendía a la simplicidad y a la pujanza del individuo contra los derechos heredados sin ningún valor.

Los Mapuches tenían diversas formas de utilizar y heredar el nombre, no existía diferencia entre el nombre y el apellido. Con la estabilización del cacicazgo los nombres comienzan a heredarse y transformarse en apellidos, ya que expresaban el poder del que lo ostentaba.

Las Fuentes Utilizadas

Archivos eclesiásticos, archivos que están microfilmados en la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos días con el objeto de ser almacenados en Salt Lake City en Estados Unidos.

Archivo histórico nacional, con las colecciones de:

La Capitanía General

Real Audiencia

Contaduría Mayor

Todas estas obras son del período hispánico y más tarde en la República se cuenta con los archivos de los ministerios.

Se debe dejar constancia del gran uso de los escribanos, los notariales y judiciales, además de los fondos especiales:

Fondo Antiguo

Fondos Varios

Fondo Jesuita.